“Para el uso de todos los días, denme alguien caprichoso,

con no mucho propósito en la vida,

y entonces no haremos la guerra,
ni necesitaremos
hablar de paz”
D.H.Lawrence


EL AMOR

EL AMOR EXISTE

ES AQUELLO QUE SE NOS PIERDE EN LAS PALABRAS
Y SE DILUYE EN INTENCIONES
(SIEMPRE DEMASIADO BUENAS, SIEMPRE DEMASIADO MALAS)

ES LA SOMBRA QUE ME RONDA ENTRE LA AUSENCIA
ACARICIÁNDOME DE ESPASMOS E INQUIETUDES
Y ME RECLAMA EN EL SILENCIO
DESLIZÁNDOSE SOBRE LA FRONTERA DE LA MENTIRA MÁS ABSURDA

EL AMOR SE ME HACE URGENCIA ALGUNAS NOCHES
EN QUE MI ALMA ASMÁTICA SE CIERRA Y ESTRANGULA
Y ES PROMESA DE CALOR EN EL INVIERNO
DE CARICIA DE SONRISA DE TERNURA

EL AMOR SON LOS PUNTOS SUSPENSIVOS
SON LAS HOJAS EN BLANCO

ES AQUELLA TACHADURA LLENA DE PUDOR
DESPUÉS DE HABER ERRADO UN PAR DE VERSOS

CARTA A UNA MUJER QUE CONOZCO Y NUNCA HE VISTO

Vos sabés, tanto tiempo aquí encerrado
condenado a ver todo hacia dentro
teniendo por única compañía
a una naturaleza presuntuosa y callada
dedicada a dejarse admirar
pero sin emitir la menor opinión sobre lo que la rodea.
Tratando de entender el significado de la palabra comunión
entre seres que no tienen otra cosa para contarme
que sus frustraciones merecidas y sus angustias predecibles.

He encontrado que todo aquello que tiene el prójimo para ofrecerme
si no me produce un repugnante desprecio
me aburre sin salvación.
Mi vida titubea entre disfrutar del odio de los idiotas
o claudicar al tedio.

Si no fuera porque el número de esperanzas que aún me queda por quemar
es todavía bastante grande
ya hace rato que me hubiera ido.

Pero siempre espero que te decidas y te hagas ver.
El otro día, por ejemplo,
pensé que te había encontrado ya definitivamente.
Claro, me confundió esa mirada profunda
que parecía querer desentrañar los secretos de la electricidad
a partir de la observación a una bombita que colgaba en el pasillo
y esa mueca plena de sarcasmos desesperados y de las piedades más crueles.
Todo eso parecía verdadero.
Pero no. Sólo encontré lo de siempre;
sed de cariño, deseo de posesión
y un monumental miedo:
Miedo al fracaso
(¡como si no fuese evidente que para triunfar o fracasar
es necesario que exista un objetivo, un para qué!)
miedo a la pobreza
miedo al ridículo
miedo al dolor
miedo a lo nuevo
miedo al error
(éste es el peor y más imperdonable de los miedos
ya que sólo del error nace la sabiduría
dichoso aquel que muere habiendo errado toda su vida
porque es el que ha recorrido más caminos).

Ya ves, no tengo nada nuevo para contarte.
Te espero y te extraño.
Y sigo teniendo fe en que algún día
voy a poder verte.

No quiero imaginarte
porque no sólo las caras
sino también los gestos, las palabras
y sobre todo las inteligencias
han aprendido a engañar.

Todo el mundo claudica
y miente para no estar solo.

Yo no te imagino
no te sueño
no te dibujo cada noche al acostarme.
Yo te conozco
como sólo me conozco a mí mismo
y no es necesario que Dios me haya dado un foto tuya
al arrojarme a este mundo
para que sepa como sos
simplemente tengo que sentarme a esperar
y escribirte
para que no me olvides.

La vida es aburrida sin vos
pero sería terrible con cualquier otra mujer.

Ya ves, la suerte está echada,
no existen motivos para tu retraso
si lo que esperabas era probar mi paciencia
podés estar segura de que voy a esperarte lo que sea necesario.

Pero es una picardía esta pérdida de tiempo.-