Existe, estoy seguro,un equilibrio que perdura.El punto mágico y profundode la ternura. El mundo va gastando viejos versos,nos erosiona;dejando rostros secos y grotescosy una gran loma. Allí depositamos frustraciones,sueños ya muertos; allí está el mundo que juramosy el juramento. Daríamos gustosos nuestras vidas,lo que sabemos,por volver a encontrar esa ternuray ser sinceros. Secos nuestro rostro y nuestra almael viento de los años no nos duelepero...