Me gusta cuando plantean cuestionamientos sobre cómo está pensado el proyecto de promoción de la industria TIC. Me gusta cuando son válidos porque nos permiten corregir estrategias y me gusta cuando tienen un origen ideológico porque nos permiten chequear conceptos. Si me viera obligado a resumir el artículo del papá de @cookief en 140 caracteres diría; “El proy del dt es una idea pero no alcanza atraer empresas con premios fiscales. Hay q sumar a los científicos, tener planificación previa detallada e interactuar fuertemente con los vecinos. No es un negocio”. Me pasé un poco pero supongamos que lo puse en dos twits. Siento que acuerdo en las preguntas y discrepo en las respuestas. Estoy de acuerdo en que estos proyectos con compromiso geográfico sólo puede funcionar bien con el apoyo de los vecinos. Languidecen sin los vecinos y mueren contra los vecinos. También estoy de acuerdo en que no debe ser un negocio inmobiliario; en que tiene aristas de infraestructura y que la pata educativa es la más critica. Hay un punto más que ‘Dad no menciona pero que hay que soslayar; la seguridad. El Distrito Tecnológico va a ser un lugar seguro o no va a ser nada. Vamos a las discrepancias. La primera discrepancia fuerte es que esto no debe ser un negocio. Yo creo que sí. Yo creo que tiene que ser un buen negocio para los vecinos, para las empresas, para las inmobiliarias, para los emprendedores y para toda la ciudad. Disculpen mi sesgo de economista pero en mi profesión, vemos -como dijera Steven Levitt- todas las acciones como respuesta a incentivos. Y qué es reaccionar a un incentivo sino hacer un buen negocio. Hace mucho tiempo que el término ‘negocio’ es una mala palabra en Argentina. Por eso los gobiernos no promueven los negocios y se dedican a hacer negociados. El objetivo del proyecto es que la gente (no los gobiernos) construya un barrio donde se pueda trabajar, estudiar, vivir y divertirse. La gente tiene que tener un incentivo para que suceda y la lógica del proyecto se dispara desde las empresas de tecnología. No es un proyecto inmobiliario. No habría nada de malo en que lo fuera, pero no lo es. Es un proyecto de desarrollo TIC. Tiene dos antecedentes directos: @22 en Barcelona y Porto Digital en Recife. Estos dos han sido, y así lo reconocen, Desarrollos Inmobiliarios. El incentivo estaba dirigido al negocio de la tierra. El proyecto de Parque de los Patricios direcciona el estímulo a las empresas de tecnología de manera que ellas lideren el proceso de creación de valor. Las empresas de tecnología van al distrito porque es negocio. Al buscar lugares en el Distrito, disparan un...